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Col. Medica Dra Amen Científicos demuestran que cuando una persona deja de existir, el alma no muere. Logran probar la existencia del alma.

 

Logran probar la existencia del alma.

Son muchos los interrogantes que surgen de la vida y de la muerte, y pocas las respuestas sobre la inmortalidad del alma.

 

19/05/2018 - COLUMNISTA: *Columna Profesional Economica-Juridica Internacional

 

Científicos demuestran que cuando una persona deja de existir, el alma no muere.

 

"Logran probar la existencia del alma".

 

Son muchos los interrogantes que surgen de la vida y de la muerte, y pocas las respuestas sobre la inmortalidad del alma.

Un reciente estudio publicado en numerosas revistas científicas afirma que el alma no muere, sino vuelve al universo.

 

 

  La conciencia es el conocimiento inmediato que tenemos de nosotros mismos, de actos, de verse y reconocerse a si mismo.

 

  Un  reciente trabajo de investigación  sobre la energía cuántica de la conciencia, realizado por el doctor Stuart Hameroff, del departamento de anestesiología y psicología; y director del Centro de estudios de conciencia de la Universidad de Arizona, ciudad de Tucson, Estados Unidos; junto a su colega Roger Penrose, físico matemático de la Universidad de Oxford, Reino Unido, trabajaron desde 1996 en la teoría cuántica de la conciencia; que establece que nuestras almas están contenidas en unas estructuras llamadas microtúbulos de células cerebrales.

 

  "Los estudios estuvieron basados en la idea de que nuestro cerebro es una computadora biológica con cien billones de neuronas, cuyas conexiones sinápticas actúan como redes de información", dice el doctor  Hameroff.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Sus conclusiones apuntan que nuestras conciencias son el resultado de efectos de gravedad cuántica, en los microtúbulos por un proceso llamado: reducción objetiva orquestada. La comunicación entre las neuronas se hace a través de neurotransmisores en vesículas sinápticas, donde el citoesqueleto de estas neuronas es fundamental para la dinámica de estas vesículas. Y los microtúbulos son las unidades más pequeñas del citoesqueleto que actúan como canales para transmitir la energía cuántica de la conciencia.

 

  Cuando alguien muere, su corazón deja de latir, y la sangre deja de fluir; en ese momento, los microtúbulos pierden el estado cuántico.

Esa información cuántica, no se destruye, simplemente se disipa por el universo.

 

   De aquí surge el concepto de la física cuántica en los procesos biológicos. Este campo de la física, estudia el comportamiento de las partículas más pequeñas, la energía que generan, hace que puedan atravesar paredes, encontrarse en varios sitios a la vez, y moverse en todos los sentidos al mismo tiempo.

 

   Un tema difícil de entender en la actualidad, pero fascinante para seguir investigando.

 

Dra. Mabel Amen. MN: 74.613

Médica dermatóloga y redactora de notas de ciencia.